sábado, 9 de junio de 2012

Desde "NUEVO BASKET"

PEDRO MARTÍNEZ

"El baloncesto español es mucho mejor gracias a la ACB"

Por Joan Cerdà

No resulta muy frecuente, pensando en clave de entrevista, conversar con una persona a la que conoces desde hace 38 años, con la que se ha compartido patio de colegio, profesores, pista de cemento descubierta, balón Mikasa deformado, vestuario, y la gloriosa camiseta azul del Claret con letras y números cosidos en casa. Éramos unos marginales, que no marginados, en un colegio en el que el deporte rey era el hockey sobre patines. Pero basta de jugar a “Aquellos Maravillosos Años” y vayamos con la entrevista...
 
 
Ha pasado mucho tiempo. Nuestra trayectoria profesional ha transcurrido por caminos diferentes dentro del mundo del baloncesto, pero hay unos inicios, incluso unas casualidades, comunes con nuestro entrevistado. En mi caso, no me dejaban jugar a hockey sobre patines como castigo a mi inapetencia, todo un sarcasmo con mis 80 kilos actuales. “Pues a mí, mi padre tampoco me dejó apuntarme al hockey. Decía que llevar un palo para jugar era demasiado violento y peligroso” sonríe al rememorar Pedro Martínez. En el recuerdo el cadete del Claret y personas como Jordi Cardoner, Ramón Grau, el otro alero del equipo y el base, Joan Caballero, el entrenador y quien escribe, el ayudante del entrenador. Después llegaría “Chinche” Del Río “una persona que vivía la vida y el baloncesto con pasión” y que fue como la primera fase del cohete que impulsó nuestra trayectoria. Después, cada uno siguió su camino.
 
DEL CLARET AL CLARET

Demos un salto temporal. Tras una dilatada trayectoria el presente de Pedro Martínez es desde hace algunas temporadas, otra vez claretiano. Estas son también las raíces del Gran Canaria, un club en el que ha sentado cátedra y en el que ha cumplido más de 600 partidos en ACB. “Es una cifra que me hizo ilusión. Significa un buen recorrido en ACB y también pienso que me ha permitido superar en 590 partidos las expectativas que tenía, cuando debuté, de permanecer en la categoría”.

Las claves de esta estabilidad del Gran Canaria 2014 son diversas. “En los últimos 20 años por el club solamente han pasado tres entrenadores. Manolo Hussein estuvo aquí creo que diez temporadas y fue él quien decidió no continuar. Salva Maldonado dirigió al equipo cuatro temporadas y yo, en dos tramos, llevo seis y tengo contrato en vigor. Esta estabilidad es magnífica, da mucha tranquilidad para trabajar” La otra clave de la estabilidad, de la personalidad del club son los jugadores. “El club busca un perfil determinado de jugador. En la actualidad buscamos apostar más por el jugador nacional pero históricamente el típico jugador del Gran Canaria es un norteamericano que se siente a gusto en la isla, que es buena gente y que encuentra un vestuario con jugadores de la misma nacionalidad y del mismo perfil”.

Esta descripción conjura la presencia de dos nombres propios. “Lo de Jim Moran es espectacular. En su trayectoria deportiva solamente ha vestido dos camisetas: la de su universidad y, durante 10 años, la del Gran Canaria, su único equipo en Europa”.
 
 
El segundo nombre propio está cantado. “Sitapha Savané es el aglutinador del vestuario. Por su educación en los Estados Unidos, High School y Universidad, los norteamericanos lo consideran un compatriota. Además de su talento deportivo y ética de trabajo, Savané es una persona decisiva dentro del vestuario por su papel de líder y como integrador de los recién llegados. No es casualidad que sus mejores años son los mejores años del club”.

Otra de las claves de la actualidad amarilla es la salida de Himar Ojeda del club. “Es una lástima que no siga. He trabajado muy bien con él y ojalá siguiera como director técnico. Por otra parte, el regreso de Berdi Pérez es una gran noticia para el club, ya he trabajado con él y espero lo mejor en esta nueva etapa”.

En la última temporada el equipo no ha alcanzado ni la Copa del Rey ni el Playoff, objetivos obtenidos con cierta frecuencia en las últimas temporadas. Las dificultades y la competencia son cada vez más grandes pero el Gran Canaria 2014 mantiene la ilusión. “Queremos luchar para estar presentes en la Copa del Rey y el Playoff. Sabemos lo difícil que es conseguirlo ya que peleamos con rivales con mayor presupuesto. También hay que contar con la ausencia de lesiones pues en este sentido tenemos poco margen de actuación. Históricamente nunca hemos conseguido pasar de los cuartos de final pero intentaremos estar entre los ocho primero y poder romper esta barrera”.
 
EL OFICIO DE ENTRENADOR

La dilatada experiencia de Pedro Martínez en la competición podemos abordarla desde distintas perspectivas. Si repasamos la lista de entrenadores que han colaborado con él compartiendo banquillo veremos que es muy amplia. “Es verdad. Muchos de mis entrenadores ayudantes son profesionales con una excelente trayectoria. Pienso en Luis Casimiro, Salva Maldonado, Josep María Izquierdo, Curro Segura, Ricard Casas, Diego Ocampo, Nacho Lezcano. Mariano de Pablos, Angel García Jareño…Pero hay que señalar un matiz muy importante. Yo no me considero un maestro de entrenadores como es Aíto, simplemente puedo haber incidido en su carrera compartiendo la oportunidad de estar en un banquillo ACB. Ellos no han aprendido baloncesto tocándome la chepa sino que ya tenían unos conocimientos semejantes a los míos y que han compartido conmigo”.

El oficio de entrenador es muy exigente. Ofrece la oportunidad de desarrollar un trabajo profundamente vocacional. Más allá de las victorias y las derrotas, hay otros aspectos dignos de destacar cuando detrás hay un bagaje tan importante. “Una de las mayores recompensas que te da entrenar es ver, participar en el progreso de tus jugadores. Cuando un joven sale adelante en el equipo te sientes realmente realizado. Del mismo modo, el momento más duro y difícil, en lo profesional y en lo humano, es pasar por el trago de prescindir de un jugador. Hay decisiones que son muy duras y difíciles de tomar”.
 
 
Otro de los deseos de Pedro es poder dejar su huella en la entidad. “Además de obtener los mejores resultados posibles para el club, me gustaría incidir también en su estructura. Me encantaría que el día que deje de entrenar al Gran Canaria, la gente que me acompaña ahora en el banquillo pudiera hacerse cargo de la dirección del equipo. Esta continuidad significaría que ahora estamos trabajando bien”.

Ser entrenador exige también pagar un enorme peaje en la vida privada. “En un primer momento tu trayectoria profesional se desarrolla cerca de casa pero después llega el momento de salir fuera. Cuando esto sucede la familia sufre las consecuencias pues te das cuenta que la mejor solución no es que te sigan a cada ciudad a la que vas a entrenar. Yo me he perdido muchas cosas en la educación de mis hijos aunque afortunadamente mi mujer ha hecho un excelente trabajo en este sentido. Además, como la conocí en el entorno del baloncesto, he podido tener su comprensión y complicidad. Pero hay momentos en que la soledad pesa mucho y te vuelves un obseso del trabajo para poderla soportar”.

Para finalizar este apartado, del mismo modo que Pedro Martínez incidió en la trayectoria profesional de sus ayudantes, él también tiene una persona, un entrenador de referencia que le impulsó hacia la élite. “Alfred Julbe ha sido decisivo en mi trayectoria. Somos amigos, jugamos juntos, entrenamos en categorías inferiores y después él fue ayudante de Aíto. Posteriormente me ofreció la oportunidad de ser su ayudante en el Joventut. Fue la persona clave en mis inicios”.
 
EL BALONCESTO ACB

Pedro Martínez lleva muchos años batiendo el cobre y esto le permite tener una amplia visión de la evolución del baloncesto español. “Creo que podemos estar orgullosos de lo que tenemos. El Baloncesto ACB es una referencia en Europa y lo siento como una cosa mía. Estoy agradecido a la ACB por haber creado este entorno de trabajo que nos ha permitido crecer. Disfrutamos de una buena organización y no tengo ningún problema en afirmar que el baloncesto español es mucho mejor gracias a la ACB”.

Pero del mismo modo que Pedro Martínez se declara incondicional de la ACB, también recoge el guante en temas más polémicos. “Quizás lo que falta es que se venda mejor el producto” Tampoco rehúye las culpas de los entrenadores en este tema. “Es cierto que en los clubes parece que la política de comunicación la marca el entrenador. Por un lado es normal porque el entrenador tiene la lógica tendencia de proteger al grupo pero la culpa de que esto suceda es de los propios clubes, que no saben imponerse al entrenador. El baloncesto ACB necesita promoción, jugamos para que nos vea el público y si al entrenador se le explican bien las cosas y las necesidades de la entidad, nadie se cerrará en banda”.

Otro frente abierto con los entrenadores es la presencia de cámara y micrófono en los tiempos muertos. Pedro Martínez es contrario por las siguientes razones. “Condiciona totalmente nuestro discurso. Un tiempo muerto con cámara y si cámara es totalmente distinto. Lo de ahora es una actuación y creo que en general, el tiempo muerto que presencia en aficionado desde su casa, no aporta nada”.
 
 
Otro aspecto que señala Pedro Martínez es el espionaje. “Se dice que algún equipo tiene la costumbre de seguir el tiempo muerto del rival desde el iphone pero no creo que sea algo operativo. En cambio, el “scouting” de los tiempos muertos permite conocer la señalización de las jugadas del equipo rival, algo muy importante, y también las tendencias en la resolución de situaciones especiales” Pero después de la crítica, llega la solución. “En la NBA no dan los tiempos muertos en directo sino que los graban y editan para ofrecer los aspectos más interesantes con posterioridad. El entrenador podría hacer su trabajo y el espectador ver cosas muy interesantes, no la simulación actual. Creo, además, que estamos dando muy mal ejemplo. En las categorías inferiores se está poniendo de moda ir al tiempo muerto con pizarra aunque no la utilizan para nada.”

Llega el momento de poner punto final a estas reflexiones. La última, toda una declaración de intenciones y también, creo, la clave del éxito de Pedro Martínez. “Al baloncesto hay que ponerle pasión. Si no haces las cosas con pasión, nadie te va a creer”.
 

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